
El balance del devastador terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia aumentó este jueves a 281 personas fallecidas, mientras los equipos de rescate siguen buscando sobrevivientes entre los escombros. Más de 72 horas después del movimiento principal, las autoridades reconocen que las probabilidades de encontrar personas con vida disminuyen rápidamente.
Cerca de 500 personas permanecen oficialmente reportadas como desaparecidas, aunque bases de datos civiles contienen miles de nombres todavía sin confirmar. Las operaciones de búsqueda continúan principalmente en Cali, Pereira, Manizales y otras zonas donde edificios enteros se desplomaron o quedaron severamente comprometidos por el movimiento.
Uno de los momentos más dramáticos de este jueves ocurrió cuando rescatistas levantaron los brazos y pidieron silencio absoluto alrededor de varios edificios destruidos. El objetivo era escuchar golpes, voces o cualquier señal procedente de personas que pudieran permanecer atrapadas debajo de toneladas de concreto, hierro y otros materiales.
Las autoridades reportan además más de 3,900 heridos, unas 12,600 viviendas destruidas completamente y más de 74,800 casas con diferentes niveles de daños. Más de 25,000 familias han resultado afectadas directamente por una catástrofe que ya se convirtió en el terremoto más grave sufrido por Colombia durante este siglo.
Desde el movimiento principal se han registrado más de 160 réplicas, incluyendo un sismo de magnitud 4.2 ocurrido este jueves cerca de San José del Palmar, zona donde se localizó el epicentro inicial. Las autoridades insisten en que las personas no deben ingresar nuevamente a construcciones dañadas hasta que especialistas determinen que son seguras.
La ayuda internacional continúa aumentando. Equipos procedentes de distintos países han llegado para colaborar con búsquedas y evaluaciones estructurales, mientras Emiratos Árabes Unidos anunció una donación de US$10 millones y China ofreció varios millones adicionales en dinero y asistencia humanitaria.
En varias zonas ya comenzó la transición desde la búsqueda de sobrevivientes hacia la fase humanitaria y recuperación de cuerpos. Sin embargo, los rescatistas aseguran que continuarán escuchando y explorando cavidades mientras exista alguna posibilidad razonable de hallar personas vivas bajo los edificios derrumbados.