
El presidente Luis Abinader aseguró que el alto costo de los combustibles en República Dominicana no solo está relacionado con el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán, sino también con la dependencia total que tiene el país de las importaciones de petróleo y los impuestos aplicados al sector.
El mandatario explicó que la nación no produce petróleo, por lo que todo el combustible que se consume debe ser importado. Indicó que una parte llega refinada, mientras que el resto se adquiere en estado líquido para luego procesarse localmente, lo que incrementa los costos finales que pagan los ciudadanos.
Abinader también señaló que la tensión internacional en Medio Oriente ha provocado un impacto directo en la economía mundial y en los precios del petróleo, situación que ha obligado al Gobierno dominicano a realizar ajustes presupuestarios para enfrentar la inflación generada por el aumento de los combustibles.
Según explicó, los impuestos aplicados al carburante representan otro factor importante en el precio final, debido a que el país depende completamente del mercado internacional para abastecerse de petróleo y sus derivados.