EDEEste investiga denuncias de presunta extorsión y cobros indebidos de técnicos

La Empresa Distribuidora de Electricidad del Este, EDEEste, anunció este miércoles la apertura de una investigación interna después de que fueran difundidas denuncias sobre supuestas actuaciones irregulares atribuidas a técnicos y supervisores vinculados a empresas distribuidoras de electricidad. Entre las conductas señaladas aparecen presuntos cobros indebidos, intentos de extorsión, fraude y otras prácticas que, de comprobarse, constituirían violaciones tanto a las normas internas de las empresas como a la legislación dominicana. La distribuidora informó que recopilará información para determinar exactamente qué ocurrió y quiénes podrían tener responsabilidad.

Es importante mantener una distinción periodística fundamental: hasta el momento existe una investigación sobre denuncias, no una determinación definitiva de culpabilidad contra técnicos o supervisores específicos. EDEEste no ha divulgado públicamente una lista consolidada de empleados sancionados ni resultados finales que permitan afirmar que todas las acusaciones difundidas son ciertas. La empresa aseguró que aplicará las consecuencias correspondientes únicamente después de verificar los hechos y establecer responsabilidades, incluyendo a empleados directos o contratistas si resultan involucrados.

La distribuidora declaró que no tolerará solicitudes de dinero al margen de los procedimientos oficiales, extorsiones, fraudes ni abusos cometidos en nombre de la institución. Esa advertencia resulta relevante debido a la interacción cotidiana que existe entre técnicos eléctricos y ciudadanos en procesos como revisiones de medidores, conexiones, inspecciones, averías o detección de posibles irregularidades. En situaciones donde el usuario desconoce el procedimiento correcto, existe un riesgo mayor de que personas inescrupulosas puedan intentar obtener pagos no autorizados aprovechando la apariencia de una actuación institucional.

EDEEste pidió a los usuarios que reporten cualquier conducta sospechosa y que, cuando sea posible, suministren información que permita identificar al involucrado y reconstruir el incidente. Datos como lugar, fecha, número de brigada, identificación del técnico o evidencia de un supuesto cobro pueden ser determinantes para una investigación administrativa. El llamado implica también que los clientes no deben considerar normal un pago informal solicitado directamente por una persona que se presente como empleado o contratista sin que exista un procedimiento institucional que lo respalde.

El caso toca un problema especialmente delicado para las empresas distribuidoras: la confianza ciudadana. Los conflictos relacionados con facturación, apagones, pérdidas eléctricas e inspecciones ya generan tensiones frecuentes entre usuarios y las EDE. Si además aparecen acusaciones de cobros irregulares por parte del personal que tiene contacto directo con los clientes, el daño puede superar el monto de cualquier caso individual y convertirse en un problema de credibilidad institucional. Por eso será importante conocer si la investigación conduce a sanciones, cambios en protocolos de supervisión o mecanismos adicionales para verificar la identidad y las actuaciones de los técnicos.

Por ahora, EDEEste ha asumido públicamente el compromiso de investigar cada señalamiento que llegue a su conocimiento y garantizar el debido proceso antes de atribuir responsabilidades. Para los usuarios, la información central es que ningún trabajador está autorizado a convertir una inspección o intervención técnica en una oportunidad para exigir beneficios personales. Para la empresa, el desafío será transformar ese mensaje en resultados verificables: determinar si existieron las irregularidades denunciadas, identificar a sus responsables si los hubiera y comunicar qué medidas serán adoptadas para impedir que situaciones semejantes se repitan.

Saúl Moya

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