
Expertos advirtieron que el cambio climático representa una amenaza creciente para los cultivos y la seguridad alimentaria en República Dominicana, especialmente por el aumento de temperaturas, variaciones en las lluvias, sequías más intensas y eventos extremos que afectan la producción agrícola. La preocupación se centra en el impacto directo que estos fenómenos pueden tener sobre productores, precios de alimentos y disponibilidad de productos básicos.
La agricultura dominicana depende en gran medida del comportamiento del clima. Cuando las lluvias llegan tarde, cuando se concentran en pocos días o cuando las temperaturas suben por encima de lo habitual, los cultivos sufren estrés, bajan los rendimientos y aumentan los costos de producción. Esto afecta tanto a grandes productores como a pequeños agricultores rurales.
El problema no se limita al campo. Si la producción baja, el impacto llega al consumidor a través del aumento de precios, menor oferta y presión sobre la canasta básica. Por eso, hablar de cambio climático también es hablar del bolsillo de las familias, especialmente de aquellas que destinan buena parte de sus ingresos a la alimentación diaria.
Los especialistas insisten en que el país necesita acelerar medidas de adaptación, como sistemas de riego más eficientes, variedades agrícolas resistentes, mejor manejo del agua, asistencia técnica y planificación territorial. Sin esas herramientas, los productores quedan más expuestos a pérdidas y el sistema alimentario se vuelve más vulnerable.
La situación también exige coordinación entre instituciones públicas, sector privado, universidades y comunidades agrícolas. El cambio climático no puede enfrentarse solo con respuestas de emergencia después de una sequía o una inundación; requiere prevención, inversión y seguimiento científico.
La advertencia llega en un momento en que la seguridad alimentaria vuelve a ser tema central. Aunque el país ha mostrado avances en indicadores internacionales, la realidad del costo de vida y la vulnerabilidad climática obligan a mantener una mirada crítica. Proteger la producción agrícola es proteger también la estabilidad económica y social de millones de dominicanos.