
El Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) se prepara para recibir a más de un millón de pasajeros durante los meses de julio y agosto, una de las temporadas de mayor movimiento del año debido al regreso de miles de dominicanos que viven en el extranjero.
La mayoría de estos viajeros llega desde distintas ciudades de Estados Unidos, donde reside una importante comunidad dominicana que aprovecha las vacaciones escolares para visitar el país, compartir con sus seres queridos y disfrutar de unas semanas en la tierra que los vio nacer.
Detrás de cada vuelo hay una historia diferente. Hay padres que esperan a sus hijos después de meses sin verlos, abuelos ansiosos por abrazar a sus nietos y familias enteras que se reúnen nuevamente alrededor de una mesa. Para muchos dominicanos que residen fuera del país, el verano representa la oportunidad perfecta para reconectar con sus raíces y recargar energías junto a los suyos.
La proyección de más de un millón de pasajeros en apenas dos meses confirma la intensa actividad que tendrá la principal terminal aérea del país durante este período. Sin embargo, más allá de las cifras, lo que realmente marca esta temporada son los miles de reencuentros que se producen cada día en las salas de llegada.