
JIMANÍ, Independencia.– El Gobierno dominicano puso en marcha este sábado 5 de septiembre la construcción de otros 14.5 kilómetros de la verja perimetral fronteriza en Jimaní, como parte de la segunda etapa del proyecto destinado a reforzar la vigilancia y el control en la línea limítrofe con Haití. Los trabajos están bajo responsabilidad del Ministerio de Defensa y fueron iniciados durante un acto encabezado por el ministro de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre, junto a altos mandos militares y autoridades de la provincia Independencia. La ampliación se incorpora a una estrategia estatal que procura aumentar la presencia institucional y las capacidades operativas en distintos puntos considerados sensibles de la frontera.
El nuevo tramo no consiste únicamente en una estructura física para delimitar el territorio. De acuerdo con las especificaciones divulgadas por el Gobierno, contará con seis torres de vigilancia, 35 alcantarillas y una altura aproximada de 13 pies. A ambos lados de la estructura serán habilitadas vías para el patrullaje militar, con un ancho conjunto de siete metros. La intención es permitir que las unidades responsables de la vigilancia puedan desplazarse con mayor rapidez a lo largo del perímetro, principalmente ante situaciones que requieran intervención inmediata en zonas donde el acceso terrestre puede representar un desafío para los organismos de seguridad.
Uno de los elementos que eleva la importancia de esta nueva fase es su ubicación. Jimaní constituye uno de los principales pasos fronterizos entre República Dominicana y Haití y se encuentra dentro de la Hoya de Enriquillo, frente al lago Azuey o lago del Fondo. Durante años, esta área ha sido identificada por las autoridades como una zona que exige particular atención por los movimientos fronterizos y por el riesgo de actividades ilícitas, incluyendo el trasiego irregular de mercancías. El Gobierno sostiene que la infraestructura permitirá complementar los controles realizados actualmente por miembros del Ejército y del Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza Terrestre.
La ampliación ocurre en momentos en que la seguridad fronteriza y la situación política, social y económica de Haití continúan ocupando un lugar destacado dentro de la agenda pública dominicana. Las autoridades han insistido en que el proyecto de verja debe entenderse como uno de varios instrumentos disponibles para fortalecer el control territorial, y no como una medida aislada. Junto a la construcción física se han incrementado en los últimos años el patrullaje, la vigilancia tecnológica y la presencia de organismos especializados en los principales pasos terrestres que comunican a ambas naciones.
El Ministerio de Defensa ha vinculado esta obra con la estrategia denominada “Frontera Fuerte”, que integra acciones relacionadas con infraestructura, capacidad militar y seguridad en las provincias fronterizas. Una de las metas expresadas por las autoridades es dotar a los soldados de mejores herramientas para desarrollar labores de vigilancia en áreas remotas y responder con mayor rapidez ante irregularidades. La construcción de caminos paralelos a la verja adquiere particular relevancia porque facilita el movimiento de vehículos y personal militar por zonas donde anteriormente las condiciones geográficas podían limitar significativamente las operaciones.
Luego de encabezar el inicio de los trabajos en Jimaní, el ministro de Defensa y la delegación que lo acompañaba se trasladaron hacia Dajabón para observar el desarrollo de otro tramo de la infraestructura fronteriza. La combinación de ambos proyectos muestra que la ampliación se está produciendo simultáneamente en distintos puntos del territorio limítrofe. El avance y la efectividad de estas obras serán observados especialmente por su incidencia sobre la vigilancia territorial, el contrabando, los flujos migratorios irregulares y la capacidad de respuesta de las autoridades dominicanas en una frontera que continúa siendo uno de los asuntos estratégicos más importantes para el país.