
El doble campeón olímpico Félix Sánchez protagonizó uno de los momentos más emotivos de la ceremonia inaugural de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, al recibir la antorcha y encender el pebetero frente a miles de personas en el estadio que lleva su nombre.
La escena provocó una larga ovación del público, que reconoció de pie la trayectoria de uno de los atletas más grandes en la historia deportiva dominicana. Visiblemente emocionado, Sánchez no pudo contener las lágrimas mientras sostenía la antorcha, en un momento cargado de orgullo nacional y simbolismo.
El homenaje tuvo un significado especial porque Félix Sánchez representa una de las páginas más brillantes del deporte dominicano. Sus medallas de oro olímpicas en los 400 metros con vallas, logradas en Atenas 2004 y Londres 2012, lo convirtieron en una figura histórica para República Dominicana y para toda la región.
Durante la ceremonia, su participación sirvió como puente entre las glorias del pasado y la nueva generación de atletas que compite en Santo Domingo 2026. Para muchos jóvenes deportistas, ver a Sánchez encender el fuego centroamericano fue una señal de inspiración y compromiso.
El acto también recordó el valor del esfuerzo, la disciplina y la perseverancia en el deporte. Félix Sánchez no solo fue homenajeado por sus medallas, sino por el impacto emocional que ha dejado en un país que celebró sus triunfos como propios.
Con el encendido del pebetero, Santo Domingo 2026 quedó marcado por una imagen difícil de olvidar: una leyenda dominicana recibiendo el cariño de su gente y devolviéndole al país un momento de orgullo, memoria y emoción colectiva.