
El Gobierno dominicano presentó este lunes un proyecto que busca transformar uno de los trayectos más congestionados del país: la salida desde Santo Domingo hacia la región del Cibao por la autopista Duarte. La propuesta contempla la construcción de tres nuevos pasos elevados que permitirían eliminar las interrupciones ocasionadas por semáforos en puntos críticos del recorrido. El anuncio fue realizado durante la segunda edición de LA Agenda Semanal, encabezada por el presidente Luis Abinader y dedicada esta vez a revisar los principales proyectos de infraestructura pública en ejecución, licitación y planificación.
El ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella, explicó que el plan contempla específicamente tres elevados. Uno ya fue adjudicado, otro se encuentra en proceso de adjudicación y un tercero fue llevado a licitación mediante el Fideicomiso RD Vial. Abinader resumió el objetivo del proyecto señalando que, una vez concluidas estas intervenciones, los conductores que salgan de Santo Domingo hacia el Norte no tendrían que detenerse ante semáforos durante ese tramo. La intención es convertir la autopista Duarte en un corredor de circulación mucho más continuo desde la entrada de la capital.
El proyecto no consiste únicamente en retirar semáforos. Para hacerlo viable es necesario sustituir las intersecciones tradicionales por soluciones a desnivel que permitan que vehículos procedentes de diferentes direcciones crucen sin interferir entre sí. Precisamente por eso los elevados constituyen el componente fundamental de la propuesta. La apuesta del Gobierno es que, al reducir los puntos donde actualmente los vehículos deben frenar y volver a acelerar, también disminuyan las largas filas que se producen en determinadas horas en uno de los principales accesos al Gran Santo Domingo.
La visión presentada por Obras Públicas es incluso más amplia. Estrella sostuvo que la combinación de estos elevados con las nuevas circunvalaciones permitiría eventualmente viajar desde Montecristi, en el extremo noroeste del país, hasta Punta Cana, en la región Este, sin encontrar semáforos en el corredor principal. Actualmente se trabaja o se proyectan circunvalaciones en Navarrete, Los Alcarrizos, Moca, San Francisco de Macorís y La Otra Banda, entre otras intervenciones destinadas a evitar que el tránsito interurbano tenga que atravesar áreas urbanas congestionadas.
El Gobierno informó además que Obras Públicas mantiene unos 957 kilómetros de carreteras en construcción y pretende entregar otros 141 kilómetros durante los próximos tres meses. La estrategia también contempla ampliar aproximadamente cuatro kilómetros de la carretera Sánchez desde el peaje hasta la Circunvalación de Santo Domingo y desarrollar nuevas conexiones en distintos puntos de la capital. De acuerdo con Estrella, la intención es disponer de tres grandes accesos a Santo Domingo y distribuir mejor el flujo de vehículos que actualmente se concentra en unas pocas entradas.
El anuncio genera expectativas, pero su impacto real dependerá de los tiempos de ejecución, las soluciones de ingeniería empleadas y la capacidad de evitar que los congestionamientos simplemente se trasladen hacia otros puntos. Lo anunciado este lunes todavía debe convertirse en obras terminadas antes de que pueda comprobarse el resultado prometido. Si el plan funciona como ha sido presentado, sin embargo, supondría uno de los cambios más importantes en la movilidad del corredor Santo Domingo-Cibao: convertir una salida actualmente condicionada por intersecciones y semáforos en una vía de tránsito prácticamente continuo hacia el Norte.