Expertos advierten que miles de edificaciones dominicanas podrían ser vulnerables ante un gran terremoto

El terremoto de magnitud 7.4 ocurrido en Colombia reactivó este miércoles el debate sobre la seguridad estructural de República Dominicana, un país ubicado en una región sísmicamente activa. El arquitecto y exsecretario general del Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores, Edgar Martínez, advirtió que no sería técnicamente correcto afirmar que todo el parque de edificaciones dominicano está preparado para resistir un sismo de gran intensidad.

Martínez explicó que el nivel de seguridad depende en gran medida del año en que fue construida una estructura, los materiales utilizados, el tipo de suelo, su diseño y el cumplimiento de las normativas vigentes. Edificaciones levantadas sin supervisión técnica o antes del fortalecimiento de los códigos sísmicos pueden presentar vulnerabilidades mayores.

República Dominicana comenzó a incorporar de manera más formal variables sísmicas dentro de la construcción a partir de recomendaciones provisionales desarrolladas en 1979. Sin embargo, no fue hasta 2011 cuando entró en vigor un reglamento con fuerza normativa más amplia para el análisis y diseño sísmico de estructuras.

Esto significa que existe una gran cantidad de viviendas, comercios, escuelas y otras edificaciones levantadas antes de los estándares modernos. No todas esas estructuras son necesariamente inseguras, pero tampoco puede asumirse que fueron diseñadas utilizando los mismos criterios empleados actualmente para calcular resistencia frente a movimientos fuertes.

El problema es especialmente relevante debido al crecimiento informal de las ciudades dominicanas. Viviendas construidas progresivamente, ampliaciones sin planos estructurales y edificaciones levantadas en terrenos vulnerables complican cualquier evaluación general sobre el nivel de riesgo que enfrentaría una comunidad durante un gran terremoto.

Los especialistas consideran que además de aplicar normas a construcciones nuevas resulta necesario identificar instalaciones esenciales que requieran evaluaciones o reforzamientos, incluyendo hospitales, escuelas, estaciones de emergencia, puentes y edificios donde se concentran grandes cantidades de personas.

El terremoto colombiano funciona así como una advertencia para República Dominicana. Los sismos no pueden predecirse con precisión, pero sus consecuencias pueden reducirse mediante códigos de construcción, inspecciones, planificación territorial, educación ciudadana y protocolos de emergencia capaces de funcionar inmediatamente después de un movimiento de gran magnitud.

Saúl Moya

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