
Un ataque ruso con drones contra un centro comercial en Kryvyi Rih, ciudad natal del presidente ucraniano Volodímir Zelenski, dejó al menos 16 personas muertas y más de 130 heridas, según reportes de autoridades locales y medios internacionales. Entre los lesionados hay decenas de menores, lo que aumenta la gravedad humanitaria de un bombardeo dirigido contra una zona civil.
De acuerdo con los informes disponibles, el ataque habría ocurrido en dos momentos. Primero, un dron impactó el centro comercial y, aproximadamente media hora después, un segundo golpe alcanzó la zona cuando equipos de emergencia y civiles ya se encontraban intentando auxiliar a las víctimas. Esta modalidad es conocida como ataque de “doble golpe” y suele ser denunciada por aumentar deliberadamente el número de afectados.
Las autoridades ucranianas calificaron el hecho como un acto terrorista y pidieron mayor presión internacional contra Moscú. El ataque se produjo en medio de una intensificación de los bombardeos rusos contra infraestructura urbana y objetivos civiles, mientras Ucrania enfrenta dificultades para mantener sus defensas aéreas por la alta demanda de misiles interceptores.
Entre los heridos se reportan personas en estado grave, incluidos menores. Los equipos de rescate trabajaron entre escombros, humo y estructuras dañadas para localizar sobrevivientes y trasladar a los lesionados hacia centros médicos. Las imágenes difundidas desde la zona muestran un escenario de destrucción que volvió a impactar a la opinión pública internacional.
El bombardeo contra Kryvyi Rih también ocurre después de otros ataques recientes contra Kiev y regiones del sur de Ucrania, donde se han reportado nuevas víctimas civiles. La guerra, que ya se extiende por años, continúa dejando un costo humano elevado y mantiene a miles de familias bajo amenaza constante de ataques aéreos.
La comunidad internacional observa con preocupación la escalada de ataques contra zonas urbanas. Mientras Ucrania pide más apoyo militar y sistemas de defensa, Rusia mantiene su ofensiva aérea y ambos lados endurecen sus posiciones.