
Santo Domingo, RD. Los accidentes de tránsito han dejado 897 personas fallecidas en República Dominicana en lo que va de 2026, una cifra que vuelve a colocar la seguridad vial entre los problemas más urgentes del país. El dato, atribuido al Observatorio Nacional del Registro Civil y reseñado por Listín Diario, refleja una realidad que golpea a cientos de familias y mantiene bajo presión a las autoridades.
Las motocicletas continúan apareciendo como uno de los puntos más críticos dentro de esta problemática. Su uso masivo, muchas veces sin casco protector, sin respeto a los carriles, con exceso de velocidad o circulación imprudente, aumenta el riesgo de tragedias en calles, avenidas y carreteras del país.
A esto se suma el deterioro o peligrosidad de algunas vías, la falta de iluminación en tramos importantes, conductores que manejan bajo presión, vehículos en mal estado y una cultura vial marcada por la prisa y la poca prevención. En varias provincias, las carreteras se han convertido en escenarios frecuentes de choques, deslizamientos y atropellamientos.
La situación exige medidas urgentes, no solo operativos temporales. Especialistas y ciudadanos reclaman más fiscalización, educación vial desde las escuelas, control real del uso de cascos, regulación más estricta para motociclistas y sanciones efectivas contra quienes violen las normas de tránsito.
Más allá de las estadísticas, cada caso representa una vida perdida y una familia afectada. El reto para República Dominicana es pasar de la preocupación a la acción, antes de que las carreteras sigan cobrando víctimas por imprudencia, falta de control y ausencia de prevención sostenida.