
Turquía, Arabia Saudita y Pakistán concretaron un nuevo acuerdo de defensa colectiva que establece que una agresión armada contra cualquiera de los tres países será considerada un ataque contra todos, en uno de los movimientos geopolíticos más importantes registrados este fin de semana en Medio Oriente.
El denominado Acuerdo Conjunto de Defensa de La Meca fue firmado después de casi tres años de negociaciones. El canciller turco, Hakan Fidan, afirmó este sábado que, desde el punto de vista técnico, el principio de defensa mutua es comparable al establecido por el artículo 5 de la OTAN.
Los tres gobiernos sostienen que el objetivo principal es fortalecer la capacidad de disuasión colectiva frente a posibles agresiones. En caso de un ataque, los integrantes deberán consultar entre sí para determinar qué tipo y nivel de apoyo será proporcionado.
Fidan aseguró que la alianza no está dirigida específicamente contra Irán ni contra otro Estado. El acuerdo se produce, sin embargo, en medio de una profunda crisis regional marcada por ataques con misiles, tensiones en el Golfo y amenazas contra importantes rutas marítimas y energéticas.
La nueva estructura contará con un comité ministerial y una secretaría general con sede en Arabia Saudita. Los detalles operativos deberán definirse durante las primeras reuniones de los miembros de la alianza.
El presidente turco Recep Tayyip Erdogan también favorece ampliar el grupo en el futuro. Egipto aparece entre los países considerados como posibles miembros una vez sean resueltas determinadas cuestiones técnicas.
La creación de esta alianza podría modificar el equilibrio de seguridad de Medio Oriente y Asia meridional. Su evolución será observada especialmente por Estados Unidos, la OTAN, Irán y otras potencias regionales debido al peso militar de Turquía y Pakistán y a la importancia estratégica y energética de Arabia Saudita.