
Las cifras muestran una realidad cada vez más evidente: las empresas están sustituyendo funciones realizadas por personas con sistemas automatizados capaces de ejecutar tareas en menos tiempo y con menores costos operativos.
Solo en mayo, las compañías estadounidenses anunciaron 97,006 despidos, un aumento de 16 % en comparación con el mes anterior. De esa cantidad, 38,579 puestos de trabajo fueron eliminados por decisiones relacionadas directamente con la implementación de inteligencia artificial, lo que representa cerca del 40 % de todos los recortes reportados durante ese período.
El dato refleja cómo la tecnología está ganando terreno dentro de oficinas, centros de servicio, departamentos administrativos e incluso áreas especializadas que hasta hace poco parecían estar fuera del alcance de la automatización.