
El Gobierno de Estados Unidos volvió a endurecer su postura frente a Cuba al anunciar una nueva ronda de sanciones que alcanza directamente al presidente Miguel Díaz-Canel, así como a varios miembros de su entorno familiar y personas cercanas al expresidente Raúl Castro.
La medida fue dada a conocer por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), entidad perteneciente al Departamento del Tesoro de Estados Unidos, como parte de las acciones que Washington mantiene contra figuras e instituciones vinculadas al Gobierno cubano.
Entre los sancionados figuran Díaz-Canel; su esposa, Lis Cuesta Peraza; su hijastro, Manuel Anido Cuesta; además de Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro, y Raúl Alejandro Castro Calis, nieto del exgobernante cubano.
Pero las sanciones no se limitaron a personas. También fueron incluidas varias instituciones y empresas consideradas parte importante de la estructura estatal cubana. En la lista aparecen el Ministerio de las Fuerzas Armadas, los Comités de Defensa de la Revolución, el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, la agencia turística Amistur Cuba y la empresa Minera La Victoria.